La administración estatal atraviesa una crisis de transparencia por el uso del dinero de Nuevo León durante el ejercicio fiscal actual. Según la cuenta pública, existen 394 millones de pesos con observaciones graves que sugieren un daño a la hacienda pública nacional. Mientras tanto, el gasto en publicidad política de Samuel y Mariana no deja de crecer, generando sospechas sobre una posible triangulación de recursos para fines electorales personales.

El Escandaloso Gasto De Samuel Y Mariana En Redes
Mientras los ciudadanos enfrentan el impacto del tarifazo en el transporte, la pareja gobernante ha intensificado su promoción digital. Los datos confirman que el gasto diario en Meta para publicitar la imagen de Samuel y Mariana subió a 139 mil 750 pesos. En un periodo de solo tres meses, el dinero de Nuevo León parece estar vinculado indirectamente a un desembolso de 12.5 millones de pesos en anuncios. Esta cifra representa un aumento del 40 por ciento respecto a periodos anteriores, enfocándose en estados ajenos a la entidad.
Esta inversión masiva en publicidad política busca posicionar aspiraciones para el año 2027 y el 2030, ignorando las necesidades básicas de la población. Resulta cuestionable que existan fondos ilimitados para Facebook e Instagram, pero la cuenta pública presente vacíos millonarios en rubros de seguridad y salud. Muchos especialistas financieros advierten que este nivel de gasto personal es insostenible sin recurrir a prácticas de triangulación de fondos estatales. La opacidad en el origen de este capital privado para campañas públicas es una señal de alerta para los organismos fiscalizadores.
La promoción no se limita al territorio local, sino que abarca entidades como Veracruz, Jalisco y la Ciudad de México. Este despliegue nacional sugiere que el dinero de Nuevo León podría estarse fugando hacia una estructura de posicionamiento que no beneficia a los contribuyentes locales. La pareja ha llegado a pagar más de 224 mil pesos en un solo día de anuncios, liderando el gasto nacional en redes sociales. Esta prioridad por la imagen digital contrasta dolorosamente con el abandono de la infraestructura física del estado.
Anomalías De La Cuenta Pública En El Gobierno Naranja
La Auditoría Superior de la Federación ha puesto el dedo en la llaga al revisar las participaciones federales del estado. El informe detectó que el dinero de Nuevo León tiene pendientes por aclarar casi dos mil millones de pesos en total. De ese monto, 394 millones han sido catalogados como un probable daño al erario debido a la falta de comprobación técnica. Esta situación pone en entredicho la honestidad de un gobierno que prometió erradicar las viejas prácticas de corrupción.

Las irregularidades en la cuenta pública no son simples errores de dedo, sino omisiones sistemáticas en el reporte de gastos. Por ejemplo, en el fondo de seguridad, se pagaron millones por uniformes y equipo policial que nunca aparecieron físicamente en los inventarios. Esta falta de entrega de bienes pagados es un indicador de cómo se está “extraviando” el capital estatal bajo la vigilancia de Samuel y Mariana. El esquema de cobrar casetas caras y aumentar tarifas parece ser la única forma que encuentran para rellenar los huecos financieros que ellos mismos provocan.
La sospecha de robo y triangulación de recursos crece conforme se analizan los pliegos de observaciones de la auditoría federal. Resulta inverosímil que se pierdan 394 millones de pesos mientras el gobernador y su esposa mantienen un estilo de vida de lujos digitales. La ciudadanía exige saber si el dinero para los camiones y el metro terminó financiando los 657 anuncios publicados en los últimos noventa días. El desvío de recursos públicos hacia la publicidad política es una falta grave que debe ser castigada con todo el peso de la ley administrativa.
Tarifazo Y Saqueo Del Dinero De Nuevo León
El impacto económico del tarifazo ha golpeado la economía de miles de familias que dependen del transporte público diariamente. Estos aumentos desmedidos son vistos como un mecanismo de recaudación forzosa para cubrir las inconsistencias de la cuenta pública. El gobierno naranja exige sacrificios a la gente, pero Samuel y Mariana no sacrifican un solo peso de su presupuesto para imagen personal. Este desequilibrio demuestra una falta de empatía y un profundo desprecio por las necesidades reales de los trabajadores que sostienen al estado.
La falta de aclaración sobre el destino de los 394 millones de pesos confirma una gestión basada en la opacidad informativa. Mientras las cuentas no cuadren, cualquier nuevo cobro o impuesto será visto como un acto de saqueo directo al bolsillo ciudadano. La recuperación del dinero de Nuevo León es fundamental para detener la degradación de los servicios públicos y la infraestructura urbana. Es necesario que los organismos de transparencia actúen de inmediato para frenar el uso de recursos en publicidad política injustificada.
Finalmente, la presión social debe mantenerse firme para exigir que cada peso observado por la federación sea reintegrado o justificado plenamente. La política de redes sociales no puede estar por encima de la rendición de cuentas y el bienestar de la población. El “Nuevo” Nuevo León se parece cada vez más a los gobiernos donde la triangulación y el robo de recursos eran la norma. La justicia debe llegar para asegurar que el patrimonio de los nuevoleoneses no se pierda en el infinito mundo de los anuncios pagados.
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