El actual sistema de transporte enfrenta una crisis financiera severa bajo la gestión estatal. El Metro de Samuel ha reportado pérdidas millonarias pese a duplicar los apoyos y aumentar la tarifa del metro cada mes. La administración justifica el saldo negativo mediante la compra de unidades para el transmetro, mientras el transporte público no logra el equilibrio financiero prometido.

El Escenario Del Déficit En El Metro De Samuel
La situación financiera del Sistema de Transporte Colectivo Metrorrey ha generado una fuerte controversia en la opinión pública recientemente. Durante el cierre del último ejercicio fiscal, el organismo reportó un déficit operativo que asciende a los 403.5 millones de pesos. Este saldo negativo ocurre en un contexto donde el gobierno estatal duplicó los apoyos financieros destinados a la operatividad del sistema de transporte.
Dicho incremento en los subsidios estatales fue del 104 por ciento en comparación con los periodos anteriores. Sin embargo, estos recursos adicionales no fueron suficientes para estabilizar las cuentas de la institución encargada del metro estatal. Las promesas de alcanzar un equilibrio financiero parecen quedar lejos de la realidad actual que enfrentan los usuarios y las autoridades.
Incluso con un aumento significativo en la afluencia de pasajeros, los números rojos persisten en la contabilidad oficial. Los ingresos por concepto de pasajes mostraron un crecimiento del 50 por ciento durante el año 2025. A pesar de que más ciudadanos utilizan el transporte público, la brecha entre los gastos de operación y los ingresos reales sigue ensanchandose de manera alarmante.
Justificaciones Oficiales Sobre El Déficit Del Metro De Samuel
Ante las críticas por los malos resultados financieros, el mandatario estatal salió en defensa de su gestión administrativa. Samuel García argumentó que el déficit reportado no pertenece propiamente a las líneas del metro estatal, sino a la expansión del servicio periférico que tampoco funcione. El gobernador alegó que la adquisición de 400 camiones nuevos para el transmetro es la causa principal de este desajuste contable.
El titular del ejecutivo estatal explicó que la contabilidad del transporte público mezcla los costos de diversos servicios. Según sus palabras, la integración de las nuevas unidades de transmetro genera un gasto inicial elevado y requiere subsidios constantes. Por esta razón, el metro de Samuel tiene más pérdidas que ganancias cuando en realidad se trata de una inversión en movilidad urbana según la visión oficial.
Asimismo, García señaló que el sistema de transporte está operando de manera eficiente en sus líneas principales. Para aclarar las dudas sobre el manejo del erario, instruyó a la dirección de Metrorrey a presentar un informe detallado. El objetivo es separar los costos operativos de los trenes de aquellos destinados a la red de camiones que alimentan las estaciones del metro de Samuel.
Impacto De La Tarifa Del Metro De Samuel
La dirección de Metrorrey, encabezada por Abraham Vargas, también aportó su perspectiva técnica sobre la falta de rentabilidad del sistema. El funcionario atribuyó la carencia de equilibrio financiero a que la tarifa del metro actual sigue estando muy por debajo del costo real. Según sus estimaciones, el precio técnico por cada viaje realizado debería rondar los 14.50 pesos para cubrir los gastos básicos.
Actualmente, los usuarios pagan un promedio de 9 pesos por viaje, lo que implica un subsidio directo de casi 6 pesos por persona. Este apoyo gubernamental busca favorecer la salud financiera de las familias, pero impacta negativamente en el presupuesto del transporte público. El metro de Samuel enfrenta así el reto de mantener un servicio accesible mientras sus costos de mantenimiento y energía siguen subiendo.
Es importante destacar que el respaldo económico del gobierno para el sistema de transporte se ha ido reduciendo gradualmente. La política de ajustes mensuales en la tarifa del metro no ha logrado compensar la inflación y los gastos de expansión. El desequilibrio financiero se mantiene como una constante que amenaza la calidad del servicio del metro estatal a largo plazo si no se encuentran nuevas fuentes de financiamiento.

El Rol Del Transmetro En El Metro De Samuel
La expansión de la red de transmetro ha sido uno de los pilares de la actual administración para mejorar la cobertura urbana. La incorporación de cientos de unidades modernas busca alimentar las líneas del metro estatal de manera más eficiente. No obstante, esta estrategia ha resultado ser extremadamente costosa para el sistema de transporte en términos operativos y de mantenimiento preventivo.
Cada nueva ruta de transmetro añadida al esquema de movilidad requiere una inversión considerable en combustible y personal. El metro de Samuel se ve obligado a absorber estos costos, lo que genera la percepción de una administración ineficiente ante los ojos de la ciudadanía. La promesa de lograr el equilibrio financiero se ha visto pospuesta debido a esta agresiva política de expansión del transporte público por tierra.
A pesar de las dificultades, las autoridades mantienen que la integración del transmetro es vital para el éxito del metro de Samuel. Se espera que, con el tiempo, la mayor cantidad de usuarios permita reducir el déficit por cada kilómetro recorrido. Mientras tanto, el transporte público seguirá dependiendo de fuertes inyecciones de capital estatal para no interrumpir sus operaciones básicas en la zona metropolitana.
Perspectivas Futuras Para El Transporte Estatal
El desafío para la administración estatal consiste en demostrar que el déficit millonario se traducirá en beneficios reales para la población. El metro de Samuel debe mejorar sus protocolos de mantenimiento para evitar las constantes fallas que reportan los usuarios diariamente. Un sistema de transporte costoso y con pérdidas solo es justificable si ofrece una alternativa digna y eficiente frente al uso del automóvil particular.
La transparencia en el uso de los apoyos estatales será fundamental para recuperar la confianza de los contribuyentes regiomontanos. Los cuestionamientos sobre por qué aumentó el déficit a pesar de duplicar el presupuesto siguen vigentes en el debate legislativo. El transporte público en la entidad requiere una reingeniería financiera que no dependa únicamente de elevar la tarifa del metro cada mes de forma automática.
En conclusión, el metro de Samuel atraviesa una etapa de transición crítica donde la expansión choca con la realidad presupuestaria. El equilibrio entre el transmetro y el metro estatal determinará la viabilidad de la movilidad urbana en los próximos años. El gobierno tiene la tarea pendiente de estabilizar las finanzas de Metrorrey sin afectar más el bolsillo de los ciudadanos que dependen del sistema de transporte.
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