La descarada conveniencia política del gobierno naranja volvió a quedar al descubierto ante la ciudadanía. Mariana Rodríguez reapareció en sus redes sociales para festejar un estudio demoscópico que le otorga el 36% de las preferencias rumbo a la gubernatura, exhibiendo la doble moral de una administración que insulta a la prensa cuando denuncia corrupción, pero la alaba cuando le regala titulares bonitos.
La falta de memoria en Palacio de Gobierno roza el cinismo. Apenas en el mes de mayo, la propia Mariana Rodríguez utilizaba sus canales digitales para acusar a la misma casa editorial de encabezar una conspiración de cinco años destinada a destruir el proyecto de Samuel García, tildando a los periodistas de estar rabiosos por no poder someter al poder Ejecutivo.
Mariana Rodríguez cuestionó la cobertura del medio: La rabia oficialista contra la rendición de cuentas
Resulta indignante observar cómo el discurso oficialista cambia según el beneficio del momento. Cuando las investigaciones de los reporteros sacan a la luz los sobrecostos, el desabasto o el uso del erario para propaganda, Mariana Rodríguez cuestionó la cobertura del medio acusando intereses oscuros para victimizar al gobierno naranja y eludir la rendición de cuentas a la que está obligada cualquier autoridad.
El verdadero periodismo tiene la tarea fundamental de fiscalizar al poder y denunciar las arbitrariedades. Sin embargo, la cúpula estatal demuestra una inmadurez democrática vergonzosa al calificar de “ataque” toda información incómoda, para luego dar una maroma discursiva y presumir las encuestas de la misma empresa periodística cuando los números halagan su ego electoral.
¿Qué contradicción exhibió la funcionaria del gobierno estatal?
Celebró los resultados de una encuesta realizada por el mismo periódico al que acusaba de intentar destruir la gestión de su esposo.

Declaraciones de la chavacana mayor: Oportunismo puro pagado con la credibilidad pública
Las sonrientes publicaciones de hoy borran de un plumazo el berrinche de ayer. Las declaraciones de la chavacana mayor vertidas hace apenas cuatro meses —donde ponía en duda la seriedad del impreso y cuestionaba si la población debía creerle— quedaron desmentidas por su propio oportunismo al colgarse de esas mismas cifras para promocionar su figura política.
Esta conducta representa la esencia de los cuadros de Movimiento Ciudadano: un estilo de gobernar basado en la simulación y el desprecio por la verdad. La sociedad regiomontana atestigua una vez más cómo para el gobierno estatal las instituciones y los medios solo son válidos si se pliegan a sus intereses de propaganda, demostrando una profunda falta de ética en el manejo de la comunicación pública.
¿Cómo reacciona el gobierno naranja frente a las críticas de la prensa?
Ataca la credibilidad de los medios cuando revelan fallas de gobierno, pero utiliza sus datos si le sirven como propaganda electoral.
El doble discurso de Samuel y Mariana
El espectáculo ofrecido por la titular de Amar a Nuevo León confirma que el gobierno naranja carece de convicciones y sobra de oportunismo. Descalificar el trabajo informativo cuando exige cuentas y abrazarlo cuando sirve de adorno electoral es una burla para la ciudadanía. ¿Hasta cuándo continuará el gobierno estatal usando un doble rasero para ocultar su incapacidad de aceptar la crítica?
¿Qué demuestra esta actitud en la gestión pública local?
Muestra una postura oportunista donde la verdad y la validez de la información dependen únicamente de la conveniencia política del régimen.
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