El manejo del agua de Nuevo León vuelve a generar preocupación tras confirmarse una reducción abrupta en la presa El Cuchillo. El desfogue reciente liberó 135 millones de metros cúbicos, un volumen equivalente a más de tres meses de consumo de la zona metropolitana, en medio de la deuda hídrica con Texas y sin claridad sobre las consecuencias locales.

Agua De Nuevo León Frente A Un Escenario De Vulnerabilidad
El agua de Nuevo León enfrenta un nuevo escenario de riesgo luego de que el gobierno estatal redujera la principal reserva de Nuevo León de forma acelerad. La presa El Cuchillo pasó de 81 a 69 por ciento de llenado en solo un día.
La caída no fue producto del consumo interno. Se debió a desfogues autorizados por la autoridad federal. El volumen liberado fue confirmado en cifras oficiales.
Esta reducción encendió alertas por el impacto que podría tener en el abasto futuro. Especialmente ante un historial reciente de sequía.
Agua De Nuevo León Y La Magnitud Del Desfogue En El Cuchillo
El agua de Nuevo León perdió 135 millones de metros cúbicos tras la apertura de compuertas en Presa El Cuchillo. Antes del desfogue, el embalse almacenaba 913 millones de metros cúbicos. Después, quedó en 778 millones.
La cantidad retirada equivale a más de tres meses del consumo total de la zona metropolitana. También representa cerca de 3.5 veces la capacidad máxima de la Presa La Boca.
Este dato permite dimensionar el impacto real. No se trata de un ajuste menor, sino de una extracción que reduce de manera significativa la reserva estratégica del estado.
El Contexto De La Deuda Hídrica
El desfogue se dio en el marco de la deuda hídrica que México mantiene con Estados Unidos. El gobierno federal informó que entregará 249 millones de metros cúbicos a Texas entre diciembre de 2025 y enero de 2026.
Aunque no se precisó públicamente el origen total del volumen comprometido, fuentes agrícolas de Tamaulipas señalaron que 150 millones de metros cúbicos saldrán de El Cuchillo.
Esa cifra coincide con el desfogue más reciente. La falta de información detallada por parte de la Comisión Nacional del Agua incrementó las dudas sobre el impacto local.
El Cuchillo Ya Había Perdido Volumen En 2025
El episodio actual no es un caso aislado. Durante 2025, los desfogues en El Cuchillo acumularon 410 millones de metros cúbicos.
Ese volumen equivale a cerca de 10 meses de consumo de toda la ciudad, considerando un abasto promedio de 16 mil litros por segundo. La cifra es mayor incluso que el almacenamiento conjunto de las presas antes de la tormenta “Alberto”.
En enero y abril del año pasado se liberaron 260 millones de metros cúbicos. En el mes reciente se añadieron otros 150 millones más.
Agua De Nuevo León Tras La Crisis De Sequía Reciente
Hasta junio de 2024, Nuevo León atravesaba una de sus etapas más críticas en materia hídrica. Las presas El Cuchillo, Cerro Prieto y La Boca almacenaban solo 381.5 millones de metros cúbicos.
Ese volumen representaba apenas el 26 por ciento de su capacidad conjunta. La situación cambió tras la tormenta “Alberto”, que permitió una recarga temporal.
Sin embargo, los desfogues posteriores redujeron rápidamente ese margen de seguridad. El beneficio de las lluvias comenzó a diluirse en pocos meses.
La Responsabilidad Estatal Con El Agua
El manejo del agua de Nuevo León también colocó bajo escrutinio al gobernador Samuel García. El mandatario había asegurado que el abasto no se vería comprometido.
No obstante, la magnitud del desfogue contradijo ese discurso. La reducción abrupta del nivel del embalse dejó al estado con menos agua disponible.
El contraste entre las promesas públicas y los hechos observados fortaleció la percepción de una gestión deficiente del recurso.
Agua De Nuevo León Entre Silencio Oficial E Incertidumbre
Tras el desfogue, no se presentaron estrategias claras para compensar la pérdida del agua de Nuevo León. Tampoco se informaron planes para enfrentar escenarios de escasez.
El silencio institucional contrastó con la dimensión de los números. Más de 400 millones de metros cúbicos liberados en un solo año colocan al estado en una posición vulnerable.
La falta de información clara incrementó la incertidumbre social. El agua, como recurso básico, volvió a convertirse en motivo de preocupación cotidiana.
El Riesgo De Una Nueva Sequía
La disminución del nivel en El Cuchillo reduce el margen de maniobra ante futuras sequías. Si las lluvias no se presentan como se espera, el riesgo de restricciones aumenta.
Además, el antecedente de desfogues constantes del gobierno estatal genera desconfianza sobre decisiones futuras. La planeación a largo plazo luce frágil.
El reto para Nuevo León será garantizar el abasto sin repetir los episodios de crisis recientes. La gestión del agua se mantiene como una de las pruebas más delicadas para el estado.
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